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Remedios caseros para la amigdalitis crónica, tratamiento natural

Remedios caseros para la amigdalitis crónica

La amigdalitis es la inflamación de los ganglios linfáticos que están ubicados en la garganta, esto se puede deber a la presencia de bacterias o algún virus. Esta patología causa molestias para la deglución, dolor e incluso fiebre de moderada a alta por tal motivo es imprescindible utilizar remedios caseros para la amigdalitis crónica.

Su tratamiento incluye el uso de antibióticos, pero el uso desmesurado de los mismos puede traer consecuencias adversas para el organismo, por eso muchas personas optan por los remedios naturales para combatir los síntomas, sobre todo cuando se trata de una amigdalitis crónica.

Tipos de amigdalitis

Existen varios tipos de amigdalitis dependiendo del tiempo de duración de los síntomas y las causas de la misma:

  • Amigdalitis bacteriana: se trata de la más común y se debe a la presencia de bacterias de la familia de los neumococos y estreptococos
  • Amigdalitis viral: causadas por virus entre los cuales se encuentran el virus de la parotiditis, Epstein-barr, adenovirus y el citomegalovirus.
  • Amigdalitis aguda: es cuando la duración de la infección no sobrepasa los 3 meses.
  • Amigdalitis crónica: cuando su duración sobrepasa los tres meses u ocurre de manera continua mínimo 3 veces en un año.

Algunos remedios caseros para la amigdalitis crónica

La amigdalitis crónica puede tratarse con diversos remedios caseros que te ayudaran para combatir el dolor que causa esta enfermedad, en este apartado te indicaremos los más efectivos. Sin embargo, estos remedios son un complemento para combatir la amigdalitis, pero debes ir a una consulta médica para que te recete los medicamentos para aliviar los síntomas y combatir la inflamación.

Gárgaras

  • Agua con sal: es uno de los remedios caseros más conocidos para disminuir los síntomas de la amigdalitis, además resulta ser bastante económico y conveniente, pues en cas siempre hay sal. La mejor manera es calentar agua y disolver un poco de sal y hacer gárgaras mientras esté tibia.
  • Miel y zumo de limón: exprimir un limón y agregar una cucharada de miel para hacer gárgaras al menos 5 veces al día. Es importante cepillarse después de cada uso por la característica corrosiva del limón.
  • Limón y bicarbonato: exprimir un limón en un vaso de agua y agregar una cucharada de bicarbonato. Hacer gárgaras 5 veces al día con esta mezcla.
  • Manzanilla y salvia: hacer una infusión hirviendo por 10 minutos unos 15 gramos de cada planta en un litro de agua. Dejar reposar al menos 10 minutos antes de usar.
  • Romero y vino blanco: hervir en una taza de vino blanco un poco de romero y agregar una cucharada sopera de miel. Debes usar 3 veces al día estas gárgaras.
  • Manzanilla y salvia: hervir en una taza de agua una cucharada de salvia y una de manzanilla durante 5 minutos. Retirar del fuego y dejar reposar por 15 minutos más estando tapado. Transcurrido ese tiempo, colar la mezcla y hacer gárgaras varias veces al día.
  • Vino blanco: calentar 3 cucharadas de vino blanco y miel disueltos en una taza de agua. Hacer gárgaras y enjuagar la boca con esta mezcla varias veces al día.
  • Limón, miel y sal: mezclar en un vaso con agua el zumo de un limón, agregar una cucharada de miel y una cucharadita de sal. Hacer gárgaras varias veces al día con este potente antibiótico que además tiene propiedades antinflamatorias.

Cataplasmas

  • Salvia: hacer un emplasto con hojas hirviendo de salvia y aplicar directamente en la garganta, debe estar lo más caliente posible y envolver con un paño.
  • Leche y arcilla: mezclar un poco de leche tibia con arcilla para crear una pasta homogénea de consistencia blanda, colocar directamente sobre el cuello y tapar con un paño.
  • Vinagre de manzana: mezclar un cuarto de taza de vinagre de manzana en media taza de agua, empapar un pañuelo en esta mezcla y colocar directamente sobre el cuello hasta que enfríe.

Infusiones y bebidas

  • Vinagre de manzana: mezclar con miel y diluir en agua tibia, tomar en pequeños sorbos mientras está caliente.
  • Jugo de naranja y aloe vera: exprimir unas naranjas y agregar 2 cucharadas de aloe vera sin aditivos ni añadir azúcar. Beber en ayunas.
  • Piña y plátano: licuar unos trozos de piña en un poco de agua y agregar un plátano que esté maduro y dos dientes de ajo. Tomar en ayunas diariamente.
  • Romero, tomillo y cardamomo: hacer una infusión utilizando una cucharada de cada ingrediente en una taza de agua.
  • Eucalipto y miel: hacer una infusión y tomar mientras esté caliente con pequeños sorbos. Se puede endulzar con miel. Para preparar es importante que el agua hierva antes de agregar el eucalipto, una vez que se agregue, espere a que vuelva hervir y apague. Deje reposar al menos 7 minutos.
  • Tomillo: hacer una infusión con tomillo y agregarle el zumo de medio limón o un limón pequeño, endulzar con una cucharada de miel.
  • Jarabe de higo: hervir a fuego lento un puñado de higos secos y agregar un par de cucharadas de miel, agregar un poco de agua y dejar hervir hasta que se forme una especie de jarabe. Consumir una cucharada tres veces al día.
  • Cúrcuma y pimienta negra: infusionar en una taza de agua media cucharadita de cúrcuma y un cuarto de cucharadita de pimienta negra molida, dejar reposar 15 minutos y consumir antes de acostarse a dormir.

Algunas recomendaciones para evitar la amigdalitis.

La prevención es su mejor aliado para combatir esta patología tan molesta, por ello es recomendable seguir ciertos pasos:

  • Hidrátese de manera constante: El consumo de agua es fundamental para evitar problemas de garganta. Puede ser consumida en jugos, néctares, batidos o sopas.
  • Mantener una condición física saludable: es de gran ayuda para evitar la aparición de enfermedades, en este sentido llevar una alimentación balanceada es fundamental.
  • Comer de manera saludable: aumentar la ingesta de frutas y verduras, es esencial para prevenir la amigdalitis.
  • Descansar: un buen descanso es fundamental para mantener la salud general. Duerma por lo menos unas 8 horas cada día.
  • Evitar el cigarrillo: no solamente se refiere al no fumar, sino también alejarse de personas o ambientes llenos de humo.
  • Evitar contacto con una persona enferma: evitar el contacto con personas enfermas o al menos limitar el tiempo para no exponerse.
  • Limpieza: mantener la casa y lugares de trabajo limpios y libres de polvo.
  • No mojarse: si se moja, no se exponga a corrientes de aire y trate en la medida de lo posible de cambiarse de ropa y zapatos.

Videos de remedios caseros para la amigdalitis crónica

Referencias:

GUÍAS PARA EL DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DE LAS INFECCIONES DEL TRACTO RESPIRATORIO EN ATENCIÓN PRIMARIA

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